El lugar, tuvo antaño un castillo, del que apenas quedan restos de un torreón. La iglesia parroquial está dedicada a Santa María del Castillo, a la que se dedican actividades festeras en Mayo y agosto.
Se han encontrado en el entorno vestigios de anteriores poblamientos. Es destacable el conjunto de cuevas del neolítico, ubicadas en la orilla de la carretera que conduce desde el lugar a Tielmes.
Por delante de las cuevas pasaba un antiguo tren: el ferrocarril del Tajuña que pretendía a llegar de Madrid a Aragón pero que nunca pasó de la Alcarria, Fue abierto en 1901, con el trayecto de Madrid a Alocén, junto al Tajo, 140 kilómetros. Desde cerca de Perales salía un ramal hacia Chinchón.
Al lado de la vía del ferrocarril y la carretera, entre Perales y Tielmes, se pueden ver numerosas cuevas –unas cincuenta- horadadas en un risco de marga yesera por los hombres del neolítico.
En época de la República fueron declaradas de interés turístico nacional. En el entorno se han hallado numerosos restos arqueológicos de distintas culturas.
La zona es fértil, regada por las aguas del Tajuña, y famosa –como indica el nombre del lugar- por la producción de peras. También había otras producciones agrarias y abundantes molinos en las orillas del río. Hoy sin embargo, la actividad se desarrolla principalmente en torno al sector servicios y la industria(papelera).
El pueblo, de casas encaladas, es propicio para el paseo y se puede hacer senderismo por la vieja ruta ferroviaria.